nuestra historia
A orillas del Mediterráneo nace La Pinta, un restaurante inspirado en el espíritu de aventura y descubrimiento que dio nombre a una de las tres carabelas legendarias: La Pinta, La Niña y la Santa María.
Como aquellos navegantes, en La Pinta exploramos nuevos sabores sin perder el rumbo hacia lo esencial: la frescura, la calidad y el placer de compartir. Frente al mar que nos inspira cada día, combinamos los mejores productos del Mediterráneo y de la tierra para crear platos que celebran la vida, el sabor y la historia que nos une al mar.
el sabor del equilibrio
La sostenibilidad es una forma de entender la gastronomía y el entorno que nos rodea. En La Pinta, creemos que disfrutar de una buena comida también significa respetar la naturaleza que la hace posible.
Por eso apostamos por productos frescos, de temporada y de origen responsable. Trabajamos con proveedores locales y cuidamos cada detalle para ofrecer platos llenos de sabor, minimizando nuestro impacto y valorando lo que el mar y la tierra nos ofrecen cada día.
Cocinar con conciencia es, para nosotros, la mejor manera de mirar al futuro sin perder el sabor de siempre.
Vive el Mediterráneo con cada bocado.
EXPERIENCIA
Una experiencia para disfrutar con todos los sentidos.
En La Pinta, el Mediterráneo se vive a cada instante: el sonido del mar, la brisa que acaricia la piel, los colores del atardecer reflejados en el agua y el sabor fresco de cada plato.
Más que un restaurante, es un lugar donde la buena comida, la calma y las vistas al mar se unen para crear momentos inolvidables. Nuestra cocina celebra la esencia mediterránea con productos frescos, recetas llenas de color y un toque contemporáneo que realza lo natural.
En La Pinta, el tiempo se detiene. Solo quedan el placer de disfrutar, las risas compartidas y la sensación de estar exactamente donde quieres estar: frente al mar.
SABOR CON TRADICIÓN
Desde que abrimos nuestras puertas en Benidorm, La Pinta se ha convertido en un punto de encuentro frente al Mediterráneo para quienes disfrutan de la buena comida y los momentos compartidos.
Nuestra pasión por la frescura, el sabor y la hospitalidad se refleja en cada plato y en cada detalle del servicio. Creemos en una cocina sencilla pero cuidada, donde los ingredientes hablan por sí solos y el entorno hace el resto.
Cada visita a La Pinta es el resultado de años de dedicación, de respeto por la tradición mediterránea y de un compromiso constante con la calidad y el disfrute. Aquí, comer bien no es solo una costumbre: es una forma de vivir.